“El INAH, enemigo del centro” por Jesús CP

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El Instituto Nacional de Antropología e Historia busca protagonismo cuando y donde no debería. En Colima, más que cuidar el patrimonio cultural e histórico del estado, ha servido de obstáculo cuando un particular o una autoridad busca salvar una edificación dentro de los primeros cuadros de cada municipio.

Poca culpa tiene el recién llegado dirigente de la institución en Colima, Julio Ignacio Martínez de la Rosa, sin embargo, la actitud tomada ante la remodelación del antiguo Mercado Constitución, muestra que el instituto va en la misma dirección de siempre.

Más que la “antigua central camionera”, dicho edificio cuenta con un valor histórico que nunca fue rescatado: las ruinas del antiguo templo del Dulce Nombre de Jesús, y el cementerio que quedó debajo de la estructura metálica cuando construyeron el Mercado Constitución. A pesar del pasado de dicha construcción, ¿Cuántos años pasaron con dicho edificio abandonado y en deterioro? Nunca dijo nada el INAH. Sumarse a los esfuerzos de rescate, debería.

Ahorita, hablamos de la antigua central camionera que fue “rescatada” por el alcalde Leoncio Morán, pero recordemos que, El INAH, ya fue enemigo de la población afectada en el sismo de 2003, cuando muchos propietarios tuvieron que reparar sus antiguas propiedades a escondidas, para no hacerse de una multa.

No hace falta más que recorrer las plazas centrales de cada municipio, para darse cuenta del estado lamentable en el que se encuentran, ante lo cual, el INAH finge ceguera. Sin salir de la capital, podemos detectar construcciones que han roto arquitectónicamente con el estilo tradicional colimense, comercios con colores y anuncios fuera de regla. Un auténtico cochinero. Los emblemáticos portales, en un estado para llorar: sin pintura, con plafones dañados, con sillas de refresqueras en sus banquetas, con luminarias inservibles, e incluso, hasta con paredes “graffiteadas”. Ni hablar de homogeneidad estética. Sería bueno que Locho, como alcalde, invitara a Julio Martínez, invitara a recorrer, a pie, cada una de las calles del centro, para ver qué solución propone, y ahí sí, que agarre el protagonismo que quiera.