No soy tan inteligente para decidir sobre el aborto

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No es raro que alguien pregunte la posición personal respecto al aborto: No puedo definirla. Mi capacidad no es la suficiente para poder decidir sobre la vida de un humano que se desarrolla en el interior de otro, ni sobre las consecuencias de que seamos más humanos en este planeta.

Es mi indecisión y mi incapacidad para definirme en este tema, la que me da una libertad para señalar que los movimientos en contra o a favor del aborto, están mal fundamentados, ya que descansan sobre ideales feministas, o por el contrario, ideales religiosos.

Sin embargo, y en honor a la verdad, respecto a este tema, tengo más argumentos en contra que a favor, pero no soy fanático ni absolutista.

Mi sentido común me coloca como un ser antiabortista, y mis valores Cristianos, también. Pero intentaré explicarme: En el ideal, mi posición está en contra de truncar la vida de un humano, así sea en sus primeros meses de desarrollo. Mi gusto por la visión naturalista de las cosas (que no del naturalismo filosófico), me confirma que el humano es el único ser que decide matar a sus fetos. (A pesar de que hay otras especies, como algunas yeguas o algunos primates, que experimentan abortos, por cuestiones evolutivas, y lógicamente, no voluntarias). A diferencia de los animales, los humanos no nos reproducimos por ciclos de celo, por lo que la reproducción, es una consecuencia desencandenada por una decisión sexual, y no por un instinto. Es esa decisión por la que estoy a favor y en contra. Cuando en esa decisión sexual, hubo consenso, y se evitó el uso de métodos anticonceptivos, por cualquier motivo, mi posición es en contra. Cuando la decisión fue tomada sin la consideración de una mujer, es decir, hubo una violación, no tengo dudas: mi posición es a favor del aborto.

Sin embargo, considero otros argumentos menos populares que me colocan también a favor del aborto. Realmente, creo que el humano es lo peor que le ha sucedido al planeta y a los seres con los que lo compartimos, pero más importante, que somos tantos humanos, que hemos perdido la capacidad para generar sociedades ordenadas, unidas y con prosperidad (y no en lo económico).

Existen argumentos que rayan en lo estúpido para defender el aborto, como esa que dice “yo decido sobre mi cuerpo”, tan estúpido como muchas otras ideas para justificar un aborto: no querer interrumpir estudios, la opinión pública, el no “estar listo”. Pero estas razones estúpidas, me hacen cuestionarme el hecho de que lleguen al mundo, humanos a quienes sus padres no desean tenerlos por argumentos simples, y me genera conflicto profundo sobre las consecuencias sociales que esto genera, y ahí, tampoco descalifico al aborto, lo que no significa que valide las razones para generarlo.

El análisis para definir una posición resulta confuso, y no pretendo, nunca, tener una definición. Ya lo dije: mi capacidad no da para eso.